Tiroteo en Nueva Córdoba: Hasta último momento, el prófugo del golpe trágico quiso escapar

Hasta último momento, el prófugo del golpe trágico quiso escapar

Ariel Gramajo, buscado por el asalto en Nueva Córdoba, cayó en Lomas de Zamora. Al verse cercado, quiso huir de los policías cordobeses. Fuerte operativo para su traslado.

A tres meses del trágico asalto en un departamento del barrio Nueva Córdoba, en el que murieron un policía y dos de los delincuentes, finalmente fue capturado ayer uno de los sospechosos prófugos.

Se trata de Ariel Eduardo Gramajo, de 45 años, quien fue atrapado en una calle del partido de Lomas de Zamora, en el Conurbano de la provincia de Buenos Aires, por una comisión de investigadores de la Policía de Córdoba que le venía siguiendo los pasos desde hacía varios días.

Un rastreo de comunicaciones, entre otros elementos, fue guiando a los pesquisas. “Al ver a los policías de civil, intentó salir corriendo. Se resistió, pero finalmente fue atrapado”, comentó una alta fuente de la Policía provincial.

Al ser detenido, Gramajo vestía un mameluco de una empresa que presta servicios para una línea aérea. Lo capturaron en avenida Hornos esquina Rodríguez, del barrio Centenario, en el partido de Lomas de Zamora, pleno conurbano bonaerense.

Gramajo será traído a Córdoba con fuertes medidas de seguridad por el grupo de elite Eter.

De inmediato, será trasladado a la Cárcel de Bouwer, por orden del fiscal del caso, Rubén Caro.

No está claro si se abonará alguna recompensa tras la captura.

Vale recordar que el Gobierno de Córdoba había ofrecido unos 200 mil pesos para quien aportara algún dato sobre el prófugo.

En el marco de esta compleja investigación, en tanto, queda otro sospechoso prófugo. Se trata de Ariel Rodríguez Murúa, quien es intensamente buscado. No se descarta que también se haya refugiado en aquella provincia.

Golpe comando

El trágico asalto ocurrió en la medianoche del 15 de febrero pasado, en un departamento de un edificio ubicado en calle Rondeau al 84. En el lugar, funcionaba supuestamente una administración de cobro de alquileres.

Aquella jornada, una nutrida banda de delincuentes fuertemente armados y encapuchados logró sorprender al dueño del departamento, Guido Romagnoli, cuando llegaba con su novia.

Tras reducir a ambos, hirieron de un balazo al muchacho mientras le exigían todo el dinero que había en el lugar, principalmente en una caja fuerte.

El disparo, los gritos y los ruidos llamaron la atención de otros vecinos, quienes llamaron a la Policía.

A los pocos minutos, arribaron varios uniformados y se produjo un cruento tiroteo en el mismo edificio y en las zonas cercanas.

Como resultado, murieron el policía Franco Ferraro y dos de los delincuentes: Ricardo Serravalle y Rolando Hidalgo. Asimismo, al menos otros dos policías resultaron heridos con disparos de arma, pero sobrevivieron.

Desde la investigación del caso, se indicó que la banda de delincuentes escapó con un importante monto de dinero. La víctima del robo dijo que los ladrones le sustrajeron unos cuatro millones de pesos. No está claro si el monto sustraído fue notoriamente mayor.

Aquella noche, otro de los ladrones fue herido de un disparo y fue atrapado. Se lo identificó como Diego Alberto Trimarchi.

Dictaron preventivas

En las últimas horas, en tanto, el fiscal Caro dispuso las prisiones preventivas de otros tres detenidos que había por esta causa.

Por un lado, el mencionado Trimarchi, quien permanece alojado en la Cárcel de Bouwer.

Por otro lado, los otros acusados son Teresa Mitre (empleada doméstica de la víctima del asalto y tía de Trimarchi) y un hermano de ella. Ambos, por su edad, se encuentran con prisión domiciliaria por orden judicial.

Con la captura de Gramajo, la causa ya tiene cuatro acusados y lentamente el rompecabezas se va armando.

Además del prófugo Murúa, la Justicia y los pesquisas policiales siguen investigando para determinar quiénes estuvieron en aquel golpe comando de febrero.

En tanto, en la Justicia federal se abrió una investigación paralela para determinar qué funcionaba realmente en el lugar asaltado, ante la sospecha de que podría tratarse de una financiera no habilitada.

El arma no aparece. La pistola con la que se mató a Ferraro fue robada de la escena del crimen. En abril, por esa sustracción, dos policías (un oficial principal y un cabo) fueron imputados. El arma continúa sin aparecer.

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El texto original de este artículo fue publicado el 15/05/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.
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