El “índice asado” impacta en la Provincia

Conjeturas. El incendio en el patio de la comisaría vuelve a poner en debate la preparación policial. (Ramiro Pereyra)

Lo cierto y lamentable es que los policías encargados de custodiar esas motos –para eso las ubican en una comisaría– son responsables, directos o indirectos, culposos o dolosos.

Lunes feriado en la comisaría de barrio Marechal, junto a la Costanera de la ciudad de Córdoba. Llega el mediodía y los efectivos preparan el fuego para hacer un asado. Las llamas o acaso unas chispas alcanzan a una de las motos del depósito de secuestros y se propagan hacia el resto de los biciclos. La rápida llegada de Bomberos consigue mitigar el daño y, en lugar de un centenar de motos, se queman casi 80.

La versión del asado también será objeto de investigación. Lo cierto y lamentable es que los policías encargados de custodiar esas motos –para eso las ubican en una comisaría– son responsables, directos o indirectos, culposos o dolosos.

Si bien en un principio también se habló de un atentado de alguien disconforme porque no le entregaban su rodado, con el correr de las horas hasta desde la fuerza de seguridad sugerían que se trataba, al menos, de un error de los encargados de la dependencia. Y aunque hubiera sido por alguien de afuera, la custodia de las motos siempre es de los policías.

Entre las cuestiones que debe dilucidar el fiscal Rubén Caro, está la de resolver el límite entre dos extremos: lo desaprensivo, el descuido, el “accidente”, la impericia y todo lo que queda englobado en lo culposo, y aquello que va hacia lo doloso.

Si hay dolo, también deberá resolverse si el que “prendió la llama” fue de “adentro” o de “afuera”.

Algunos periodistas se acercaron a cubrir el incendio y los reclamos de los damnificados. En esa circunstancias, hubo varios vecinos que hablaron de intencionalidad para tapar algunos faltantes, como sucede en otros corralones de la ciudad, donde los incendios son demasiado frecuentes.

La crónica periodística ha señalado faltantes de armas de la misma Jefatura de Policía, un uniformado que tiene un exceso con su arma y termina con la vida de su mujer o de un particular, o un sinnúmero de situaciones que hacen dudar respecto de la capacidad de esos agentes para portar un uniforme y llevar una pistola reglamentaria.

La misma reflexión surge sobre aquellos que, debiendo custodiar los caudales o los bienes públicos, hacen incurrir al Estado provincial en costosos resarcimientos.

El secretario de Seguridad Alfonso Mosquera ayer salió rápido a decir que la Provincia se hará cargo de las motos quemadas. También aseguró que se buscará a los responsables, sea por desaprensión o por un hecho doloso.

Como cada vez que hay que lamentar pérdidas, sean estas humanas o materiales, se imponen las mismas preguntas. ¿Tienen suficiente capacitación los policías que salen a las calles? O lo que sería peor: ¿está fallando la selección de los aspirantes?

En situaciones como esta, teniendo en cuenta que las motos las pagarán todos los cordobeses, surge una pregunta más: ¿La custodia del secuestro de vehículos no es algo demasiado serio como para dejarlo en manos de personal con poca preparación?

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El texto original de este artículo fue publicado el 19/10/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.
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