Los cambios en la política crediticia de los bancos

Retracción. El Banco Nación declinó encabezar la operatoria crediticia.

Una línea novedosa que se introdujo son los hipotecarios indexados, que procuran mantener el poder adquisitivo.

El equipo gubernamental que asumió en diciembre de 2015 encaró una gestión que ha dado preferencia a las empresas privadas en desmedro de las públicas, las cuales hasta entonces eran las mejor atendidas.

Los ocho máximos funcionarios nacionales que se desempeñan en la conducción de la política económica quedaron de acuerdo en anticipar que pretenden reducir todo lo posible la presencia directa del Estado nacional en la administración del crédito bancario. Y, de acuerdo con la información disponible, es evidente que lo vienen cumpliendo. No sólo eso: el Banco Nación declinó encabezar dicha operatoria y fue sustituido en esa importante función por otros cuatro bancos privados, aunque en su cartera logran ser objeto de una atención prioritaria las empresas públicas YPF y Austral Líneas Aéreas.

Una línea novedosa que se ha introducido son los créditos hipotecarios indexados que procuran mantener el respectivo poder adquisitivo.

Es importante señalar que la carta orgánica del Banco Nación establece como objetivo central de su gestión atender las necesidades crediticias de las Pyme, la actividad primaria (campo y minería), la industria y el comercio. También lo hace respecto del máximo monto prestable a cada empresa e impone que en ningún caso deberá cubrir más del 50 por ciento del respectivo pasivo total en cada una de ellas.

Pero esto es relativo, pues otorga al directorio la facultad de realizar “excepciones previa intervención de dos calificadoras de primera línea”.

La operatoria hasta octubre de 2015 y posterior. En diciembre de 2015, según la Memoria, siete empresas públicas cubrían 50 por ciento de la operatoria, aunque dos meses después se verifica un muy trascendente cambio, pues esa proporción se redujo a apenas nueve por ciento. Por lo tanto, frente a siete empresas públicas que figuraban en la cima acompañadas por sólo tres privadas, ahora se pasó a una relación muy diversa, ya que de los 10 mayores clientes, nada menos que ocho son privados, y se mantienen YPF y Austral Líneas Aéreas. Según el Banco Central, al cierre del primer trimestre de 2017 las dos públicas receptaron, en conjunto, 1,35 por ciento de la capacidad crediticia de todo el sistema y las ocho privadas acumularon un 2,25 por ciento (66,5 por ciento).

Para evaluar la trascendencia y la relevancia del cambio operado en tan poco tiempo, se debe tener presente que las estatales absorbían 2,13 por ciento, mientras que las otras cubrían apenas 1,14 por ciento (-46,5 por ciento).

La explicación para fundamentar ese cambio es que al “sincerarse las tarifas” mediante subas por parte de las prestatarias de servicios públicos, simultáneamente disminuyó el requerimiento de créditos. Al lograr una sólida posición, financiaron sin dificultad el congelamiento vigente, lo que ahora deben afrontar los usuarios por los incrementos autorizados.

Los cambios en la escala de los 10 mayores deudores. Enarsa, que se mantenía hasta diciembre de 2015 al tope de las 10 mayores deudoras, era exclusivamente atendida por el Banco Nación, con una deuda de 13,6 miles de millones de pesos (1,26 por ciento de todo el sistema). En la actualidad, ya no figura en ese ranking. En cuanto a las privadas que integraban ese selecto grupo, estaba en 5º lugar Pan American Energy, y en el 10º, Toyota; aunque también los asistían otros dos grandes bancos en proporciones menores.

Algo semejante sucedió con Cammesa, que en diciembre aparecía con un pasivo bancario de 10.800 millones de pesos (uno por ciento), pero tampoco está en los registros más recientes. Ese sitial pasó a ser ocupado por YPF, antes 3º, pero por su deuda bancaria de 10.800 millones de pesos con el Banco Nación elevó su presencia: cubre el 39,1 por ciento del respectivo pasivo, mientras en diciembre de 2015 era equivalente al 24,2 por ciento. De igual forma permanece Austral Líneas Aéreas, ahora tercera gran deudora del sistema.

Lo notable es que ahora las ocho restantes son todas de capital privado, aunque debe advertirse de que de las que figuraban meses atrás, sólo permanecen tres y el resto son distintas. Ello evidencia, además de un cambio radical en la política crediticia, una notoria disminución global de la operatoria, que requiere seguirse de cerca.

* Economista

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El texto original de este artículo fue publicado el 25/11/2017 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.
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