El Papa recibirá a 3 chilenos abusados por un párroco: el desgarrador relato de Juan Cruz

El encuentros e realizará este fin de semana. En enero de este año, el Papa defendió al obispo acusado de encubrir abusos: "Traigan pruebas". Ahora, pedirá perdón.

El papa Francisco recibirá el fin de semana próximo y pedirá perdón a tres víctimas de abusos sexuales por parte de Fernando Karadima, párroco de la iglesia del Bosque, ubicada en Santiago de Chile, quienes ya están en Roma para la entrevista, informó el Vaticano.

El director de la oficina de prensa del Vaticano, Greg Burke, anunció que Jorge Bergoglio recibirá a Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, los tres principales denunciantes del caso Karadima, "para escuchar sus sugerencias y les pedirá perdón".

Además, Francisco recibirá individualmente a las víctimas, "dejando hablar a cada uno de ellos todo el tiempo que sea necesario", con el fin de "escucharlos en todas aquellas sugerencias que puedan realizar para evitar la repetición de semejantes hechos reprobables".

"El Santo Padre pide oraciones por la Iglesia de Chile en este momento doloroso, esperando que estos encuentros puedan desarrollarse en un clima de serena confianza y sean un paso crucial para remediar y evitar para siempre los abusos de conciencia, de poder y, particularmente, sexuales en el seno de la Iglesia", señaló el Vaticano. 

El caso Karadima se dio a conocer en 2004, luego de que feligreses y exsacerdotes de la parroquia El Bosque, denunciaron formalmente por abuso de menores al párroco Fernando Karadima, quien a causa de ello fue suspendido de por vida de la Iglesia.

El caso generó un gran escándalo mediático en Chile por los vínculos empresariales y políticos que mantenía el sacerdote en Santiago.

Desgarrador relato

Juan Carlos Cruz es uno de los estudiantes que acusó al cura chileno Fernando Karadima.

El Centro de Investigación Periodística (Ciper) de Chile publicó una larga entrevista a Cruz, extraída del libro Los secretos del imperio de Karadima, donde da detalles de los hechos que sucedieron en los años ' 80 en la escuela religiosa donde estudiaba.

Juan Carlos llegó a la parroquia El Bosque en 1980. "Tenía 16 años y estaba en tercero medio. A pesar de que Karadima dice que nos conoció siendo universitarios, la verdad es que él fue a mi graduación. Incluso nos sacamos una foto. Y en esa foto yo estoy con la corbata del colegio. Desgraciadamente era tanto lo que me angustiaba verlo, que la rompí. Pero él fue a mi casa para mi graduación de colegio, y acompañado de varios jóvenes. Lo recuerdo muy bien porque mi papá había muerto hacía un año y me daba mucha pena que no estuviese en la graduación de su primer hijo", comenzó Cruz.

Ante la pregunta sobre cuándo fue la primera vez que Karadima lo manoseó, la víctima respondió: "Diría que en cuarto medio. Pero tengo la sensación de que desde que lo conocí lo vi toqueteando. Al principio no lo hacía conmigo, pero sí con los demás. Y cuando entró en confianza conmigo empezaron los golpecitos en los genitales, cosa que me ponía tremendamente nervioso, pero me paralizaba".

JUAN CARLOS CRUZ. En el Vaticano (AP).

JUAN CARLOS CRUZ. En el Vaticano (AP).

Sobre cómo eran las confesiones con Karadima, comentó que había dos tipos: "Una en la sacristía, donde te hincabas delante de él y eran cara a cara. Ahí no pasaban muchas cosas porque la sacristía pasaba llena de gente, entonces solo te agarraba con las dos manos y te decía: ´Dios te bendiga´ y te daba un besito 'cuneteado' (cerca de la boca) o un palmoteo en los genitales con los nudillos. Pero no más, porque había gente esperando y lo hacía muy discreto. Esas confesiones eran más bien genéricas, no se prestaban mucho para entrar en detalles. Y si decías algo más íntimo te decía: 'De eso vamos a hablar después'. Las otras confesiones eran en su pieza. Esas sí eran peludas".

Luego detalló: "El estaba acostado, vestido, con el cinturón desabrochado, y yo me hincaba y él ponía mi cabeza en su pecho. Yo le contaba y él me hacía cariño. Como conversando… Me tocaba la cabeza y luego me la agarraba con sus dos manos y me decía: 'Dame un beso'. Y salía un beso cuneteado. Una vez me agarró así y me dijo: 'Saca la lengüita'. Y yo la sacaba y me la tocaba con su lengua. Eso me daba asco y me quería morir. No entiendo por qué dejaba que eso pasara y hasta el día de hoy me lo recrimino".

"Eso pasaba en su pieza, donde no había nadie más. Y mi gran vergüenza es que cuando uno es tan joven, a ti te tocan y tienes una erección. Y me da asco pensar que ese hombre me pudo haber producido eso. Pero me pasaba. Y después de darme besos me hacía pararme y se notaba que tenía una erección. Y lo estoy escuchando cuando al tocarme decía: '¡Qué te paso Juan Carliiitos!'. Y el golpecito en los genitales. 'Pero qué tenemos ahí, ¡por Dios, Juan Carlitos!'. Nunca me hizo lo que a otros… Nunca me bajó el cierre de mi pantalón… Sin embargo, cuando uno es adolescente y te pasan cosas, él sabía cómo aprovecharse".

Cruz agregó que lo que más le hizo fue tocarlo, darle besos y sacar la lengua. Y contó que hasta pensó en quitarse la vida porque no soportaba tanta angustia.

"El abuso psicológico de ese hombre conmigo fue horrible… No solo el toqueteo y esa lengua asquerosa… Mira, cuando yo estaba en el Seminario y Karadima nos hacía la vida imposible, tuve apendicitis. Tuvieron que operarme. Yo estaba tan abrumado con el problema que tenía con Karadima que incluso pensé en suicidarme. Pero no me atrevía. Después de haber perdido a mi papá, no quería hacerle eso a mi mamá y tampoco a mi familia. Pero estaba tan deprimido y veía el mundo tan negro que un día dije: 'Yo me tengo que suicidar, ¿cómo?, no sé'. Y resultó que me tuvieron que operar de apendicitis y se produjo una infección. Y fue muy fuerte, porque mi cuerpo estaba sin defensas… Y fue entonces que inconscientemente, y conscientemente también, dije: 'Ya, voy a dejar que esta infección me mate: es la salida perfecta'".

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